A FLOR DE PIEL NOS SORPRENDE SIEMPRE LA INSPIRACIÓN, PERO, QUÉ PASA CUANDO LA INSPIRACIÓN SE VA...??
La inspiración va y viene. No en todo momento nos alcanza...A veces apenas nos roza con leves insinuaciones y entonces, sabemos que nos “ronda” y que “algo” está por surgir en nuestro interior...Tomamos la pluma, el pincel, el cincel, lo que sea!!
Y poco a poco, la inspiración nos va dando las respuestas, que vienen, lentamente y las vamos así tomando de a una en una, sacando, poniendo, tachando, tirando, dejando...Hasta que, finalmente, nos conforma la obra lograda.
Otras veces la inspiración nos asalta violentamente!! Cae sobre nosotros como repentina tormenta y como torbellino arrollador, van surgiendo las palabras, las imágenes, los sonidos, las formas...Entonces, expresarnos YA!! Nos urge como llamarada y en un breve lapso...EUREKA!!! Allí está: Entera, redonda y perfecta como una esfera....LA OBRA. La contemplamos y algo nos dice que no necesita mas...Está concluída...
Ay!! En cambio, cuando la inspiración se va y no logramos hacer que vuelva, cuando se nos escapa como agua entre los dedos...Nos abruma la ansiedad y una sensación de frustración finalmente nos hace “caer los brazos”...Pero, a no desesperar, hay remedio para eso: Un poeta amigo un día me dió la clave, me dijo: “El artista debe copiarse del minero, quien todos los días, llueva o truene, baja a la mina, empujando su vagoneta y con su pico, golpea y golpea la roca, siempre con la esperanza viva de encontrar las vetas del mineral precioso...No siempre lo logra, pero acumula material, aprende, busca, no se rinde, experimenta, vuelve...Trabaja y trabaja, hasta que...De repente: ZAZ!!! Aparece la veta...Aprendamos del minero: Que la inspiración nos encuentre TRABAJANDO...!!!
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